Archivo de la categoría: salud en el embarazo

Pescado para el niño

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Mi hijo ama el pescado. Sobre todo el frito. A mí también me encanta. Es súper rico y alimenta un montón. 

Tanto le gusta que hoy, aparte del plato del almuerzo que tocaba pidió aparte un pedazo de pescado frito. 

El menú de hoy era torreja de coliflor. En este caso compré Trucha, y estaba buenaza.

Es importante que los niños desde pequeños entiendan que una alimentación saludable previene enfermedades y algunas condiciones físicas.

Además, tengo gente en la parte de arriba de mi árbol genealógico con problemas de diabetes. Entonces, yo aunque me gusta comer rico, entiéndase grasa, dulce, los evito y trato de enamorarme un poco más de las verduras y frutas. 

Cuesta muchísimo. Porque a donde mires en esta sociedad del alimento vacío en nutrientes y lleno de azúcar, es difícil encontrar en cada esquina opciones saludables y que no te rompan el bolsillo.
Aunque si lo vemos por el otro lado, tengo claro que si invierto en mi alimentación y en la de mi hijo y en la de la familia completa, ahorraré en curaciones de enfermedades. 

Pero cuesta. Y bastante. 

Yo hago, aunque no cocino, el menú de la casa. Y mi objetivo principal es tener una dieta balanceada para todos. Entonces he incluido hace mucho tiempo, los fideos y arroz integrales. Y trato de tener un plato con pollo o carne 2 veces a la semana, como máximo. 

Ayer tocó trucha con arroz y ensalada, hoy torrejas de coliflor y mañana será olluco. 

Yummy! 

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Mitos sobre la Lactancia

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Mamá lactante
Infórmate y que tu naturaleza fluya.
Nadie debe decirte qué hacer.
Nadie sabe más que tú sobre tu bebé.
Empodérate y hazla linda!

http://www.elpais.com.uy/vida-actual/mitos-lactancia-materna.html

La bendita faja post parto

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Luego del parto o la cesárea tienes poco espacio en la cabeza para las cosas triviales de la vida. Y acordarte cada día de ponerte la faja luego de bañarte en las mañanas debe estar dentro de tus prioridades (ojo que el baño diario es, por sí mismo, un objetivo importante a alcanzar en la etapa post parto) Pero volviendo a la reducción del abdomen, parece un tema frívolo, pero volver a tu forma luego de haberte inflado y subido 12 kilos, como fue mi caso, no es juego.

De hecho tiene mucho que ver qué clase de alimentación has tenido durante las 40 semanas de embarazo, e influye la cantidad de calorías que comerás mientras estás en la etapa post parto. Y claro que tiene que ver la lactancia. Yo comía todo lo que estaba a mi alcance y bajé 12 kilos en 3 semanas, mientras me dedicaba a mi nuevo trabajo: dar de lactar.

Pero creo que la maravillosa faja ayudó a devolver todo a su sitio. Lo sientes, lo crees, lo ves.

Te la recontra recomiendo futura madre.

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12 kg

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Embarazada aumenté doce kilos. Yo me sentía súper bien, pero luego, vi la foto que me tomó mi mamá el último día de mi embarazo cuando salía de la peluquería y créanme, era enorme.
Enorme dentro de los parámetros de salud, claro. Comí dentro de los márgenes de la cordura, tratando de limitar dulces, postres, azúcares y grasas. De igual manera existía el antojito que no iba a ignorar. Y aún así, en esa imagen me vi inflada.

Y qué es lo que más se te hincha futura madre? ( imagino que querrás saber?) pues los pies, los cachetes, las caderas.

En mi caso, bastaron solo tres semanas de lactancia exclusiva para llegar a mi peso inicial. Y en cuatro meses pesaba cinco kilos menos que cuando comencé el embarazo. Pero es verdad que cuando dejas la lactancia debes tener cuidado con lo que comes porque el peso se te puede disparar.

Me acuerdo de una de las primeras citas de Fausto ya nacido en el pediatra. En la sala de espera, donde se juntan todas las mamás y sus hijos de todas las edades, había una chica joven, bastante grande y voluptuosa que me comentaba que ella se había dedicado, no a comer, sino a tragar, y que no le había importado nada. Llegó a aumentar veinticinco kilos. Su meta era hacerse la liposucción, qué tanto…

Y una que empezó a correr a los dos meses y medio para no perder el ritmo…

Es un niño!

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Tenía 4 meses de gestación. Esta era la segunda visita a mi nuevo ginecólogo. Cada día de estos despertaban una curiosidad enorme en mí. Me encantaban porque era la única manera de verlo y de oírlo. Su presencia en la pantalla y sus latidos me decían mes a mes “Mami, estoy acá”. Creo que de todas las consultas yo salía con una sonrisa en la cara y mil quinientas ilusiones en el corazón.

Pero justamente en la segunda visita la ilusión comenzó a tener más forma. No nos esperábamos saber el sexo tan pronto pero ya en el consultorio del doctor, cuando estábamos viendo la ecografía, nos dijo “El compadre está sin wetsuit”. ¿Estás seguro? pregunté. Y contestó: No te lo diría si no estuviera 150% seguro. Entonces, hice match entre la figura que yo había decodificado como un pequeñisimo pene, y la confirmación del doctor.

Con esta noticia inesperada salimos del consultorio el padre, el hijo con sexo definido, y yo. Fue algo inesperado por la rapidez de la certeza, pero lindo. Ya me podía imaginar las medias de fútbol tiradas por la casa. Ya no serían solamente del padre, sino también del hijo.

Renato, el papá, al salir, no pudo ocultar la enorme felicidad de saber que tendría un varón. Hablando desde mi punto de vista, siento que era lo que él quería. ¿Qué más podría pedir? yo creo que su siguiente deseo es, hasta ahora, que ame el fútbol tanto como él.