Archivo de la categoría: Embarazo

100 trucos para tener un bebé feliz

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Este libro ha sido uno de los regalos que me ha dado mi mamá luego de que mi hijo nació. Tiene unos tips simples que a una mamá súper nueva como yo le han servido para relajar los impulsos locos.
Cosas como el cuidado del bebé, comer sin protestar, noches tranquilas, juegos y diversión y mamá feliz, bebé feliz, son los temas que trata de una manera ligera pero concreta.
Lo escribe Alison Mackonochie, escritora y editora en temas de maternidad y bebés.

La bendita faja post parto

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Luego del parto o la cesárea tienes poco espacio en la cabeza para las cosas triviales de la vida. Y acordarte cada día de ponerte la faja luego de bañarte en las mañanas debe estar dentro de tus prioridades (ojo que el baño diario es, por sí mismo, un objetivo importante a alcanzar en la etapa post parto) Pero volviendo a la reducción del abdomen, parece un tema frívolo, pero volver a tu forma luego de haberte inflado y subido 12 kilos, como fue mi caso, no es juego.

De hecho tiene mucho que ver qué clase de alimentación has tenido durante las 40 semanas de embarazo, e influye la cantidad de calorías que comerás mientras estás en la etapa post parto. Y claro que tiene que ver la lactancia. Yo comía todo lo que estaba a mi alcance y bajé 12 kilos en 3 semanas, mientras me dedicaba a mi nuevo trabajo: dar de lactar.

Pero creo que la maravillosa faja ayudó a devolver todo a su sitio. Lo sientes, lo crees, lo ves.

Te la recontra recomiendo futura madre.

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12 kg

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Embarazada aumenté doce kilos. Yo me sentía súper bien, pero luego, vi la foto que me tomó mi mamá el último día de mi embarazo cuando salía de la peluquería y créanme, era enorme.
Enorme dentro de los parámetros de salud, claro. Comí dentro de los márgenes de la cordura, tratando de limitar dulces, postres, azúcares y grasas. De igual manera existía el antojito que no iba a ignorar. Y aún así, en esa imagen me vi inflada.

Y qué es lo que más se te hincha futura madre? ( imagino que querrás saber?) pues los pies, los cachetes, las caderas.

En mi caso, bastaron solo tres semanas de lactancia exclusiva para llegar a mi peso inicial. Y en cuatro meses pesaba cinco kilos menos que cuando comencé el embarazo. Pero es verdad que cuando dejas la lactancia debes tener cuidado con lo que comes porque el peso se te puede disparar.

Me acuerdo de una de las primeras citas de Fausto ya nacido en el pediatra. En la sala de espera, donde se juntan todas las mamás y sus hijos de todas las edades, había una chica joven, bastante grande y voluptuosa que me comentaba que ella se había dedicado, no a comer, sino a tragar, y que no le había importado nada. Llegó a aumentar veinticinco kilos. Su meta era hacerse la liposucción, qué tanto…

Y una que empezó a correr a los dos meses y medio para no perder el ritmo…

Vientre de alquiler

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Esta noticia de El Comercio para mí era solo ficción.

http://elcomercio.pe/actualidad/1497716/noticia-primer-caso-vientre-alquiler-fue-resuelto-poder-judicial

La justicia favoreció a los padres adoptivos por sobre los biológicos, en una demanda que involucraba a dos hermanos
La Sala Civil Permanente de la Corte Suprema de Justicia resolvió el primer caso de vientre de alquiler en nuestro país. La justicia le dio así la razón a una pareja que acordó con otra una fecundación asistida y una posterior adopción a cambio de dinero, a pesar de que los padres biológicos se habían arrepentido del acuerdo.
El colegiado determinó en la Casación N°563-2011-Lima que el derecho de un menor engendrado por fecundación asistida a tener una familia idónea prevalece sobre el derecho de la madre biológica y su esposo de ejercer su patria potestad cuando ambos, premeditadamente, acordaron procrear a un ser humano para entregarlo en adopción a cambio de “beneficios económicos”.
La decisión se tomó en base a un caso entre dos hermanos. Una pareja, en su intención de tener una hija, le pidió ayuda a su familia. El óvulo de la madre adoptiva fue fecundado por su hermano y su esposa, y luego la bebe sería entregada.
La adopción procedía sin problemas pero, antes de que se emita la sentencia, la madre biológica desistió. El fallo determinó que la niña debía tener una familia con los preadoptantes, lo que fue apelado por la madre biológica y confirmado después por la sala civil superior respectiva. Los nombres de los implicados se mantuvieron en reserva.

Es un niño!

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Tenía 4 meses de gestación. Esta era la segunda visita a mi nuevo ginecólogo. Cada día de estos despertaban una curiosidad enorme en mí. Me encantaban porque era la única manera de verlo y de oírlo. Su presencia en la pantalla y sus latidos me decían mes a mes “Mami, estoy acá”. Creo que de todas las consultas yo salía con una sonrisa en la cara y mil quinientas ilusiones en el corazón.

Pero justamente en la segunda visita la ilusión comenzó a tener más forma. No nos esperábamos saber el sexo tan pronto pero ya en el consultorio del doctor, cuando estábamos viendo la ecografía, nos dijo “El compadre está sin wetsuit”. ¿Estás seguro? pregunté. Y contestó: No te lo diría si no estuviera 150% seguro. Entonces, hice match entre la figura que yo había decodificado como un pequeñisimo pene, y la confirmación del doctor.

Con esta noticia inesperada salimos del consultorio el padre, el hijo con sexo definido, y yo. Fue algo inesperado por la rapidez de la certeza, pero lindo. Ya me podía imaginar las medias de fútbol tiradas por la casa. Ya no serían solamente del padre, sino también del hijo.

Renato, el papá, al salir, no pudo ocultar la enorme felicidad de saber que tendría un varón. Hablando desde mi punto de vista, siento que era lo que él quería. ¿Qué más podría pedir? yo creo que su siguiente deseo es, hasta ahora, que ame el fútbol tanto como él.

 

El día que supimos que ibas a llegar

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El 15 de mayo de 2011 confirmamos que íbamos a ser papás. Era de esos domingos ligeramente melancólicos, acentuado por la incertidumbre del resultado del examen de sangre que me hice.

Nuestra primera opción fue ir al laboratorio a sacarme sangre y no comprar un test casero en la farmacia. Queríamos tener una respuesta 100% confiable. Ya no era momento de tener dudas porque el retraso era ya de varias semanas.

Mis sospechas comenzaron a preocuparme el día en que estuve a punto de quedarme dormida en una reunión de trabajo. Nunca me había pasado algo así. Esa tarde intenté sacar una cita con mi ginecóloga. Si hubiera esperado a la fecha que me dieron, probablemente me hubiera visto casi a punto de dar a luz. Tuve que conseguir otro doctor y dicho sea de paso, estoy feliz de haberlo encontrado.

El resultado del examen se puede ver por internet al día siguiente de obtenida la muestra. Y eso hicimos. Lo vimos juntos. Yo no era capaz de verlo sola. Ingresamos usuario y DNI para conocer nuestro futuro. ¿Y qué vimos? una cifra, un número, una seguidilla de dígitos que no me decían “positivo” o “negativo”.

Nos miramos y googleamos qué coño significaba los 50 mil y tantos. Y, según Google, yo ya tenía en el vientre un ser humano de aproximadamente 5 semanas. Luego vino un poco de silencio. Luego, incertidumbre. Y finalmente, comenzó nuestra travesía hacia la gestación.

Al día siguiente fui a trabajar como quien sigue a su cuerpo, pero cuya alma está en el limbo, junto a su conciencia, pensando. Empecé el día en la luna. No pude concentrarme ni un segundo porque la verdad no había podido asimilar la noticia.

Mi jefa, al verme perdida en mi pequeño universo, me llamó a una reunión personal. Me dijo “¿Qué te pasa? Yo no podía responder. No salió una sola palabra de mi boca, pero no fue difícil que ella adivinara. “Estás en bola!” me dijo y yo solo pude mover la cabeza de arriba a abajo. Ella comenzó a llorar de alegría. Por fin llegaba una mamá a nuestra área. Por fin llegaba un niño o niña.

Fue así que solté la noticia. Ambas guardamos el secreto en la oficina hasta cumplir los 3 meses. No solo porque se dice que es el período más riesgoso, sino también porque mis papás estaban de viaje y me estaba asegurando de que no se enteren por ningún medio. Yo les debía dar la noticia personalmente.

Ese día, mi jefa no solo me recomendó a su doctor, sino que cambió su cita para que yo ocupara su turno lo más pronto posible. Este favor se lo deberé toda mi vida. Ese favor solamente lo hace una persona demasiado buena. Solamente lo hace un ángel.