Archivos Mensuales: junio 2015

Un viaje encantador

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El primer año en el colegio ha sido para mí como volver a tener edad pre escolar. Todo un viaje y una aventura. Al comienzo me corroía la angustia del no saber qué pasaría, si lloraría mucho (él y yo). Si la profesora sería mala o no (no lo es), si nos pondríamos muy nerviosos (ya no tanto).

Por fortuna y no muy buena salud, hay un heladero en la puerta (en realidad dos). Entonces aprovechándose del sol mi hijo suele pedir un helado, al que debemos esquivar con varios argumentos. Es verdad que no siempre sale con la suya, y nosotros tampoco. A favor puedo rescatar que ha obtenido la habilidad de comer helado en el carro (en movimiento) sin hacer despelote.

¿A qué iba con tanto cuento?

A que bueno, desde el 28 de febrero me levanto a las 6 de la mañana. Siendo yo super dormilona he logrado sobreponer (ahí viene la lista de clichés) la  responsabilidad de ser madre, de inculcar el valor de la puntualidad y de la organización; la hiper tarea de entrenarse uno mismo en la ecuanimidad bajo presión. También he adquirido una importante habilidad multitask en las tarea del hogar como: me baño-pongo el agua-saco la fruta y la lonchera-hago el jugo y además sonrío y con “te quiero mucho mi amorcito”.

Manejo bastante tranquila por las calles de Lima con huecos y otros padres también y todo suave.

Y algo importante que les quería mencionar es que también he aprendido a no estresarme si algún día llegamos tarde. Es parte de la vida y mi hijo lo ha entendido bien. Claro, no todos los días ni todas las semanas.

Pero algo muy bacán es que esa manejada de 20 minutos en la mañana a una hora antes impensable, es un viaje encantador. donde contamos cuentos, cantamos con alto volumen, conversamos, o miramos la ventana. Es un tiempo que no lo cambio ni por un millón de horas de sueño en la mejor cama del mundo.llevar a mi hijo al colegio

Mis personas favoritas

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personas favoritas papá y mamá

Cuando mi hijo de 3 años está  a punto de dormir, le pongo una luz más bajita, rasco su pancita, le canto o le cuento cuentos. A veces para motivar el viaje del sueño, lo invito a pensar en sus favoritos: su juguete favorito, amigos, comida, lugar.

La mejor de todas las respuestas ha sido “mis personas favoritas son mamá y papá”.